onsdag 26 december 2012
Presidente Hugo Chávez intercambió con vicepresidente Nicolás Maduro.
Caracas, 25 dic (PL) El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, intercambió vía telefónica desde La Habana con el Vicepresidente Ejecutivo, Nicolás Maduro, sobre diversos temas de la agenda nacional.
En un contacto con Venezolana de Televisión, Maduro indicó que conversó con el mandatario tras recibir una llamada directa desde la capital cubana por un período de 20 minutos, durante los cuales Chávez giró instrucciones en torno a varios tópicos.
El Vicepresidente Ejecutivo comentó que el estadista "estaba caminando, haciendo ejercicios" que forman parte de su tratamiento diario, de "buen humor, siempre dándonos su energía".
Nos comentó que estaba haciendo frío en La Habana y se encontraba con su equipo médico de apoyo, expresó.
De esa forma, dijo, Chávez envió un saludo al pueblo venezolano por Navidad, así como a los pueblos hermanos de América Latina, del Caribe y el mundo.
Asimismo, señaló, emitió instrucciones al gabinete ejecutivo e indagó "de manera muy particular" sobre el resultado de las inspecciones a las distintas obras que adelanta el gobierno.
Maduro manifestó que el presidente recibirá un informe actualizado en torno a ese tema en particular.
"Mañana tenemos un conjunto de reuniones que tienen que ver con la economía, con el presupuesto, con el plan del año", aseguró.
Unido a ello, expresó que el mandatario está al tanto de las próximas acciones políticas que acometerán los nuevos gobernadores bolivarianos.
En ese sentido, se le transmitieron detalles de la juramentación de los gobernadores, proceso que continuará a partir del miércoles próximo.
El también canciller añadió que Chávez envió un saludo al pueblo, en especial a los niños y niñas de la patria.
/mem
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EE.UU. deportó casi 40 mil guatemaltecos en 2012.
Guatemala, 25 dic (PL) El gobierno de Estados Unidos deportó este año a 39 mil 294 inmigrantes guatemaltecos que vivían en ese norteño país, ocho mil 439 más con respecto al 2011, informó hoy la Dirección General de Migración (DGM).De ese total, 36 mil 39 son hombres, refiere la DGM en las estadísticas divulgadas en su página web http://www.migracion.gob.gt.
El presidente Otto Pérez Molina ha solicitado a Washington el otorgamiento del Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés), pero aún no se ha recibido repuesta por parte del mandatario Barack Obama.
Pérez Molina ha insistido en el TPS como consecuencia de los estragos causados por el terremoto del pasado 7 de noviembre en Guatemala con saldo de 44 muertos y pérdidas millonarias.
mgt/rsm
tisdag 11 december 2012
Chomsky analiza los medios y la izquierda, habla de la nueva América Latina y del movimiento Occupy.
Noam Chomsky sabe incomodar. Nació en Estados Unidos y es un persistente crítico de su gobierno y su sociedad. Fue criado en el seno de una familia judía exiliada de Ucrania pero eso no le impide cuestionar ciertas políticas del Estado de Israel. Precisamente por su espíritu insurrecto y sus agudos comentarios es considerado uno de los intelectuales más influyentes en el mundo contemporáneo.
Su apellido resonó por primera vez con fuerza hace 55 años cuando en su curriculum sólo se destacaban sus estudios en Lingüística. Su libro Estructuras sintácticas marcó un hito en la materia y sus contribuciones incluso inspiraron aplicaciones en la Informática y la Medicina. Desde entonces, su fama se fue incrementando a la par que su curiosidad lo llevó a incursionar en otras disciplinas. Hoy, con 83 años, más conocido como filósofo y cientista político, Chomsky sigue rebelándose hasta a la jubilación y prodiga una incansable hospitalidad a los periodistas que hacen cola para conocer sus opiniones.
En una pequeña mesa redonda donde se apilan libros, fotocopias y cuadernos, Chomsky recibe a Tiempo Argentino con una amigable sonrisa y un té en la mano. Entre los papeles de su oficina ubicada en el octavo piso del Massachusetts Institute of Technology, más conocido en la jerga académica por sus siglas MIT, sobresale un anillado con el título "What then must we do?" (¿Qué debemos hacer entonces?), escrito por Gar Alperovitz. Su presencia cobrará sentido a lo largo de la conversación cuando recomiende su lectura para entender uno de los hechos "revolucionarios" más importantes que están pasando en EE UU: el movimiento de empresas recuperadas. A propósito de ello, Chomsky recordará que "algo de esa iniciativa, de hecho, vino de la Argentina post colapso".
Las primeras palabras de la conversación pasan inevitablemente por Gaza, ciudad de donde volvió justo antes de que Israel lanzara la última ofensiva. Allí recorrió los hospitales que todavía hoy aparecen en todos los noticieros y comprobó los problemas que tienen los médicos para conseguir medicamentos. Chomsky aún recuerda que uno de los que conoció en su viaje es el que se popularizó en las portadas de los diarios alrededor del mundo, sosteniendo entre brazos a un niño muerto. A 9000 kilómetros de allí, el filósofo ahora sigue atento las discusiones en la arena diplomática.
Aunque la situación en Medio Oriente tenga hoy el primer lugar en la agenda informativa, Chomsky también ha estudiado con profundidad la historia de América Latina y ha escrito recurrentemente sobre la región en los últimos tiempos. Es que desde principios del siglo XXI sus países se han levantado "por primera vez en 500 años ante la dominación occidental y de EE UU", explica. "También han estado moviéndose despacio pero significativamente hacia la unificación y muy lentamente se han ocupado de algunos asuntos internos muy extremos", agrega antes de analizar lo que puede esperarse de las relaciones entre Latinoamérica y EE UU en el segundo gobierno de Barack Obama.
"Todos estos desarrollos muy positivos para América Latina a EE UU no le gustaron. Además, prácticamente lo empujaron de las bases militares que le quedaban en la región. Luego, en las reuniones hemisféricas quedó bastante aislado, como sucedió en Cartagena hace unos meses, cuando EE UU y Canadá quedaron contra el resto del hemisferio en los asuntos más importantes. Y, de hecho, si hay otra reunión continental no me sorprendería que EE UU y Canadá queden excluidos. Ante esto, lo que EE UU ha estado intentando hacer con Obama es reconstruir la posición de influencia y control. En Honduras, por ejemplo, Obama ha logrado llevar adelante un golpe de Estado. En Paraguay, no conocemos los detalles, pero supongo que Estados Unidos está detrás de la destitución de Lugo también. En Chile, EE UU está trabajando por debajo del radar, desarrollando relaciones militares para poder restablecer bases y esencialmente, si no restablecer el viejo sistema, al menos volverse más fuerte. Aunque no creo que funcione."
–¿Hasta qué punto el desarrollo de los países de América Latina tiene que ver con que Estados Unidos ha estado concentrado en otros temas?
–Cuanta menor atención preste EE UU al continente, mejor para este último. Pero no se debe dar por sentado que eso haya ocurrido. De hecho, creo que ha estado prestando bastante atención. Cuando algo pasa en América Latina, EE UU está allí. En los '80 estuvo muy activo en Centroamérica. En los primeros años de las dictaduras sudamericanas, EE UU apoyaba a todas. En Argentina, por ejemplo. En los '90, América Latina estaba bastante bajo control con la estructura de los programas de ajustes, por lo que EE UU no tuvo que hacer mucho. Pero en la última década, EE UU ha sido empujado afuera y ha tratado con mucho ahínco de reconstruir su posición. Creo, en definitiva, que trata de aplicar más o menos la misma política que antes, pero tiene menos capacidad para implementarla.
–Varios de los gobiernos de América Latina que han sentado una posición más dura en su relación con Estados Unidos también se han enfrentado a las corporaciones mediáticas y han promovido nuevas medidas para regular el poder de los medios. ¿Cómo analiza eso?
–La situación de los medios en América Latina es prácticamente un escándalo. Están enormemente centralizados, en control privado, son muy reaccionarios y muy dañinos para los países. Dan una imagen muy distorsionada del mundo. Sin embargo, no creo que la respuesta correcta sea que los gobiernos los constriñan, sino que ayuden al surgimiento de alternativas comunitarias. En cierto punto eso ha comenzado a hacerse en Venezuela. Por otro lado, cuando ocurrió allí lo del canal RCTV, que no fue cerrado pero sí empujado al cable, escribí que acordaba con las protestas occidentales y también con el hecho de que algo así no podía suceder en EE UU. Pero agregué algo que lo hizo impublicable aquí. No puede pasar en este país por una buena razón: si algo así pasara acá, si la CBS, por ejemplo, apoyara un golpe de Estado contra el gobierno y después de unos días ese golpe hubiera sido revertido, no habría ningún juicio a los directivos y la cadena no seguiría transmitiendo. Simplemente, los dueños y directivos de esa estación serían asesinados por una escuadra especial sin juicio previo.
–¿Cree que el enfrentamiento abierto entre los gobiernos y los medios concentrados ayuda a concientizar a la gente acerca de los intereses detrás de los medios?
–En la mayor cantidad de países, los gobiernos apoyan a los medios concentrados. Y en las ocasiones en que eso no es así, creo que la mejor forma de responder no es poniendo presión, sino desarrollando alternativas, que es algo que el gobierno puede hacer. Algo así se está queriendo desarrollar acá en una pequeña medida. Por ejemplo, cuando el sistema de cable apareció en EE UU a inicios de los '70, el Congreso aprobó una ley que impedía a las compañías de cable tener monopolios en algunas áreas particulares. Por ejemplo en la zona donde estamos, Cambridge. Cualquier red de cable que quisiera operar aquí debía incluir una señal comunitaria. Es una gran falla de la izquierda de EE UU que no aprovechen esta oportunidad. Acá hay una estación de la comunidad y si vas ahí te sorprendería ver que el equipo es bastante bueno. No es CBS, pero es mejor que otros en poder de movimientos políticos. Y muchas veces están dirigidos por lunáticos porque la izquierda no los usa. Llegan a mucha gente y podría ser usado como una base de medios alternativa.
–¿Qué es lo que les falta a los grupos de izquierda para sacar partido de esa posibilidad?
–Eso es lo que he estado discutiendo durante 40 años. Tienen muchas críticas sobre los medios que están justificadas, pero hay muy poco trabajo en tratar de crear alternativas. Y puede ser hecho, como pasó con Democracy Now, que funciona. Pero si los grupos de izquierda usaran esas posibilidades que están a mano, podrían hacer más cosas. Hay mucho para hacer.
–Y no sería importante sólo el contenido, sino también la forma en que se lleva a cabo…
–Estuve una vez en Brasil, antes de que Lula fuera elegido presidente, y una tarde él me llevó a los suburbios de Río, donde vi algo muy interesante de los medios populares que no sé si todavía funciona. Lo que pasaba era que un grupo de profesionales de los medios de Río iba a una plaza en el medio de una ciudad a las nueve de la noche, prime-time, y ponían un camión con una pantalla. Allí pasaban programas que eran sólo para la gente que estaba sentada en la plaza o en los bares de alrededor. Los contenidos habían sido escritos por gente de la zona, actuados por ellos y eran interesantes. No podía entender todo lo que decían, pero sí me daba cuenta de que algunos eran comedia, otros eran más serios y hablaban sobre la crisis de la deuda o sobre el HIV, por ejemplo. Después de los programas, una de las actrices iba con el micrófono y una cámara a pedirle un comentario a la gente que los había visto. Esas opiniones eran pasadas en la pantalla gigante y otra gente se sumaba. Generaba interacción comunitaria y esa gente no miraba la televisión prime-time, sino que prefería mirar eso. Todo estaba hecho por la comunidad salvo el equipo, que venía de la ciudad. Cosas como esas pueden ser hechas.
–Procesos políticos como la Primavera Árabe, el movimiento Occupy o el de indignados han conmovido sociedades con sus planteos. ¿Cree que estos grupos tienen potencial revolucionario?
–Creo que son importantes, pero hay muchas otras cosas también revolucionarias que están sucediendo. Por ejemplo, los desarrollos comunitarios y el trabajo en empresas. Algo de esa iniciativa, de hecho, vino de la Argentina post colapso. Gar Alperovitz trabaja sobre ello y cuenta de lugares como en Cleveland, donde hay una red de empresas cuyos propietarios son sus propios trabajadores. Cooperativas que empiezan a establecer vínculos a nivel internacional con otras empresas en España. Hoy eso está en varios lugares del país y es revolucionario. No sé si se alcanzará una escala como para cambiar la sociedad, pero es una de las cosas más importantes que están pasando.
–Una joven española que participó del movimiento de indignados en España decía que admiraba la experiencia de Occupy Wall Street porque en su país reclamaban por derechos que habían perdido y en EE UU por derechos que nunca tuvieron…
–Es que aquí se pelea por los derechos de otras personas. Ninguno de los que está en el movimiento Occupy y pasa el tiempo en el parque Zuccotti es pobre. Todos tienen, al menos, un plato de comida en la mesa y no vienen de los barrios más desventajados. Esa gente no tiene tiempo para estas cosas. Sin embargo, creo que están logrando llamar la atención de los medios en muchos aspectos. Los hechos que Occupy trajo se pusieron en el centro de la agenda nacional. Antes, se hablaba muy poco de la desigualdad, del fraude bancario, de la compra de las elecciones. Estas cosas ahora están siendo discutidas. De hecho, el slogan de "somos el 99% vs el 1%" se puede leer en la prensa de negocios y todos hablan de ello. Además, están haciendo cosas. Por ejemplo, con el huracán Sandy de hace un par de semanas, los primeros en salir a ayudar fueron los chicos de Occupy. También están ayudando a la gente que está siendo desalojada de sus hogares por los bancos: los apoyan para resistir el desalojo o van a la Corte a protestar. Por eso, puede transformarse en algo muy constructivo. De hecho, creo que lo más importante que hicieron, que la mayoría de la prensa no lo reconoce y nadie habla de ello, es que rompieron la atomización de la sociedad. Esta es una sociedad en la que la gente esta sola. Es casi sociopático. La gente no se junta para hablar, quedan atrapados en la televisión, en el consumo de bienes. Pero Occupy reunió a la gente, los puso a hacer algo cooperativamente. Abrió un espacio de discusión, interacción. La gente está aprendiendo a hacer cosas juntos y eso es muy importante y, en especial, en una sociedad como esta. Si dura, puede ser importante para inspirar a más grupos.
–¿Piensa que de este movimiento puede derivarse un cambio más profundo en la sociedad?
–Es uno de los tantos lugares. Hay muchas cosas que pasan en el país. Esto fue una especie de chispa y se puede ver. Se pudo ver en el hecho de que el día después de Zuccoti había movimientos Occupy en todo el país y, de hecho, en otras partes del mundo. Y ha pasado sólo un año, no se puede decir más, pero ha sido muy exitoso. Y si se pueden asociar a otros movimientos, como el de empresas recuperadas, puede ser muy interesante.
Una mirada a las redes sociales
La oficina de Noam Chomsky está repleta de libros. Entre dos escritorios en forma de letra L que ocupan dos de los laterales de la habitación, apenas hay un espacio libre para algunos portarretratos familiares. No sorprende que Chomsky admita no mirar mucha televisión y que se informa a partir de "toneladas de lectura". "Leo la prensa nacional, la prensa de negocios, la internacional. Un sinfín de periódicos con un amplio espectro de perspectivas, incluso conservadoras", describe. El cronista confiesa entonces que antes de la cita revisó sus datos biográficos en Wikipedia.
"Yo uso Wikipedia para algunas cosas. Si querés saber sobre matemática o historia medieval, está bien. Pero si es algún tema contemporáneo y controversial, entonces hay que ser muy cauteloso."
–¿Y las redes sociales?
–No tengo una opinión porque estoy fuera de moda. La gente me dice que tengo una cuenta de Facebook, pero no la abrí yo.
–Le atribuyen un rol importante en la Primavera Árabe.
–Acá también tienen un rol importante. Cualquier grupo activista anuncia lo que hace en las redes sociales para sumar gente a sus actividades. Eso está bien, no tengo ninguna objeción contra ello. Pero lo más que hago es leer blogs ocasionalmente. Creo que es una gran cosa que cualquiera pueda decir lo que quiera en Internet, pero significa que el 99% son cosas sin importancia.
–Se suele criticar que afecta al periodismo acelerando los procesos y contribuyendo a la pérdida de análisis y chequeo de datos…
–Por eso leo los diarios y no las redes sociales. Pero algo interesante sucedió en la Primavera Árabe. En un punto (el presidente de Egipto Hosni) Mubarak cerró Internet. La interacción creció porque en vez de twitear la gente hablaba entre sí y la organización iba más rápido. Es decir, acelera las cosas pero tampoco tanto.
Publicado en http://tiempo.infonews.com/Rebelión
Latinoamérica y Caribe: Desigualdad y hambre golpean a millones.
Enrique Torres
Santiago de Chile (Prensa Latina) Reducir los niveles de desigualdad en la distribución del ingreso en América Latina y el Caribe, considerados entre los más altos del mundo, continúa siendo uno de los más grandes desafíos de la región. Así lo reafirma la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) en su más reciente estudio sobre la pobreza en el área, donde 167 millones de personas viven en tales condiciones.
En la mayoría de los países se observa que un conjunto reducido de la población acumula una gran proporción de todos los ingresos generados, mientras que los más pobres solo alcanzan a recibir una cantidad mínima.
El reporte de la Cepal, titulado Panorama Social de América Latina 2012, precisa que el 10 por ciento más rico de la población latinoamericana recibe el 32 por ciento de los ingresos totales, mientras que el 40 por ciento más pobre se beneficia sólo del 15 por ciento.
Según las estadísticas disponibles sobre 17 países, Venezuela y Uruguay son las naciones de la región donde la desigualdad es menor.
En el caso de Venezuela, la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, consideró que ha hecho enormes esfuerzos por reducir la desigualdad, con subsidios a los alimentos, especialmente en precios, sobre todo a la población de menores ingresos.
La funcionaria también destacó la existencia en ese país de programas muy específicos, educacionales y de salud, "y desde luego la parte más importante, que son los ingresos laborales". Tanto en Venezuela como en Uruguay, se ha realizado un esfuerzo para transferir beneficios hacia las poblaciones más vulnerables.
Los niveles relativamente altos de concentración del ingreso se observaron en Brasil, Chile, Colombia, Guatemala, Honduras, Paraguay y República Dominicana, países en que los porcentajes se acercan al 40 por ciento para los más ricos y del 11 al 15 por ciento para los más pobres.
No obstante, la Cepal es del criterio de que la persistencia de altos grados de desigualdad no debería oscurecer el hecho de que en los últimos años se lograron avances en este campo.
El balance en relación con los inicios de la década del 2000 mostró una clara tendencia a la reducción de la concentración del ingreso, dinámica que ha distinguido al proceso de desarrollo de la región en el último decenio y que representa un cambio en la tendencia imperante en las décadas de los 80 y 90 del siglo pasado.
De los 17 países analizados, en nueve el coeficiente de Gini (medida de la desigualdad) se redujo a un ritmo de al menos el uno por ciento.
Los descensos más significativos se registraron en Argentina, Bolivia, Nicaragua y Venezuela, todos con tasas anuales de reducción del Gini superiores al dos por ciento.
El gasto social, como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) en América Latina y el Caribe alcanza el 18,6 por ciento. En los años 90 del siglo pasado era del 11,2 por ciento.
En relación con el gasto público, también esos presupuestos han ido en aumento, aunque en realidad en los últimos tiempos se observa cierto aplanamiento en los gráficos, lo que indica que no se dispara, pero tampoco retrocede.
Lo cierto es que América Latina y el Caribe finalizarán el año 2012 con 167 millones de personas en situación de pobreza, un millón menos que el pasado año.
El número de ciudadanos en extrema pobreza se mantendrá estable este año, con 66 millones.
La tabla de poblaciones en situación de pobreza e indigencia la encabezan Paraguay (49,6 por ciento), República Dominicana (42,2 por ciento) y Colombia (34,2 por ciento). En esas naciones también se registran los números más rojos en cuanto a indigencia.
Otra radiografía del subcontinente la ofreció en días recientes la oficina regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), al señalar que, pese al crecimiento de varias economías, 49 millones de ciudadanos en América Latina y el Caribe son víctimas del hambre.
En su estudio del 2012 sobre el panorama de la seguridad alimentaria y nutricional en la región, la FAO precisa que en los últimos 20 años, 19 millones de personas lograron salir de esa condición.
Pero realmente, el crecimiento que tuvieron las economías nacionales no se tradujo en una disminución correspondiente de la vulnerabilidad a la que está expuesta una parte importante de la población del área, señala la investigación
De acuerdo con el Oficial Principal de Políticas de la Oficina Regional de la FAO, Adoniram Sánches, si bien es en América Latina y el Caribe donde más se avanzó en reducir el hambre a nivel mundial, en los últimos años la tendencia en la reducción se desaceleró producto del impacto de las crisis económicas.
En su opinión, la erradicación del hambre debe ser la principal prioridad regional, ya que es una precondición absoluta para el desarrollo y el bienestar de los pueblos.
El 8,3 por ciento de la población del subcontinente no ingiere las calorías diarias necesarias para llevar una vida sana. El hambre a nivel regional descendió continuamente, pero del 2007 al 2009, y del 2010 al 2012, solo un millón de personas dejaron de padecer la falta de alimentos.
Nueve de los 33 países cuentan con una tasa de prevalencia de hambre inferior al cinco por ciento, entre ellos Cuba, Venezuela, Argentina, México, Uruguay y Chile. En 16 naciones del área, la tasa es superior al 10 por ciento.
Entre los países más afectados por al hambre en Latinoamérica y el Caribe se encuentran Haití (con prevalencia de 44,5 por ciento), Guatemala (30,4 por ciento y Paraguay (25,5 por ciento).
Un análisis realizado por la Cepal desde 1997 al 2010 arrojó que mientras mayores son los males que aquejan a las poblaciones, entre ellos la desigualdad, también es mayor la percepción de la ciudadanía sobre esos desequilibrios, y por ende el crecimiento de la conciencia social.
Resultado de ello es, entre otros síntomas, el aumento de la desconfianza en las instituciones, especialmente en los poderes legislativo y judicial, y en los partidos políticos.
*Corresponsal de Prensa Latina en Chile.
El reporte de la Cepal, titulado Panorama Social de América Latina 2012, precisa que el 10 por ciento más rico de la población latinoamericana recibe el 32 por ciento de los ingresos totales, mientras que el 40 por ciento más pobre se beneficia sólo del 15 por ciento.Según las estadísticas disponibles sobre 17 países, Venezuela y Uruguay son las naciones de la región donde la desigualdad es menor.
En el caso de Venezuela, la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, consideró que ha hecho enormes esfuerzos por reducir la desigualdad, con subsidios a los alimentos, especialmente en precios, sobre todo a la población de menores ingresos.
La funcionaria también destacó la existencia en ese país de programas muy específicos, educacionales y de salud, "y desde luego la parte más importante, que son los ingresos laborales". Tanto en Venezuela como en Uruguay, se ha realizado un esfuerzo para transferir beneficios hacia las poblaciones más vulnerables.
Los niveles relativamente altos de concentración del ingreso se observaron en Brasil, Chile, Colombia, Guatemala, Honduras, Paraguay y República Dominicana, países en que los porcentajes se acercan al 40 por ciento para los más ricos y del 11 al 15 por ciento para los más pobres.
No obstante, la Cepal es del criterio de que la persistencia de altos grados de desigualdad no debería oscurecer el hecho de que en los últimos años se lograron avances en este campo.
El balance en relación con los inicios de la década del 2000 mostró una clara tendencia a la reducción de la concentración del ingreso, dinámica que ha distinguido al proceso de desarrollo de la región en el último decenio y que representa un cambio en la tendencia imperante en las décadas de los 80 y 90 del siglo pasado.
De los 17 países analizados, en nueve el coeficiente de Gini (medida de la desigualdad) se redujo a un ritmo de al menos el uno por ciento.
Los descensos más significativos se registraron en Argentina, Bolivia, Nicaragua y Venezuela, todos con tasas anuales de reducción del Gini superiores al dos por ciento.
El gasto social, como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) en América Latina y el Caribe alcanza el 18,6 por ciento. En los años 90 del siglo pasado era del 11,2 por ciento.
En relación con el gasto público, también esos presupuestos han ido en aumento, aunque en realidad en los últimos tiempos se observa cierto aplanamiento en los gráficos, lo que indica que no se dispara, pero tampoco retrocede.
Lo cierto es que América Latina y el Caribe finalizarán el año 2012 con 167 millones de personas en situación de pobreza, un millón menos que el pasado año.
El número de ciudadanos en extrema pobreza se mantendrá estable este año, con 66 millones.
La tabla de poblaciones en situación de pobreza e indigencia la encabezan Paraguay (49,6 por ciento), República Dominicana (42,2 por ciento) y Colombia (34,2 por ciento). En esas naciones también se registran los números más rojos en cuanto a indigencia.
Otra radiografía del subcontinente la ofreció en días recientes la oficina regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), al señalar que, pese al crecimiento de varias economías, 49 millones de ciudadanos en América Latina y el Caribe son víctimas del hambre.
En su estudio del 2012 sobre el panorama de la seguridad alimentaria y nutricional en la región, la FAO precisa que en los últimos 20 años, 19 millones de personas lograron salir de esa condición.
Pero realmente, el crecimiento que tuvieron las economías nacionales no se tradujo en una disminución correspondiente de la vulnerabilidad a la que está expuesta una parte importante de la población del área, señala la investigación
De acuerdo con el Oficial Principal de Políticas de la Oficina Regional de la FAO, Adoniram Sánches, si bien es en América Latina y el Caribe donde más se avanzó en reducir el hambre a nivel mundial, en los últimos años la tendencia en la reducción se desaceleró producto del impacto de las crisis económicas.
En su opinión, la erradicación del hambre debe ser la principal prioridad regional, ya que es una precondición absoluta para el desarrollo y el bienestar de los pueblos.
El 8,3 por ciento de la población del subcontinente no ingiere las calorías diarias necesarias para llevar una vida sana. El hambre a nivel regional descendió continuamente, pero del 2007 al 2009, y del 2010 al 2012, solo un millón de personas dejaron de padecer la falta de alimentos.
Nueve de los 33 países cuentan con una tasa de prevalencia de hambre inferior al cinco por ciento, entre ellos Cuba, Venezuela, Argentina, México, Uruguay y Chile. En 16 naciones del área, la tasa es superior al 10 por ciento.
Entre los países más afectados por al hambre en Latinoamérica y el Caribe se encuentran Haití (con prevalencia de 44,5 por ciento), Guatemala (30,4 por ciento y Paraguay (25,5 por ciento).
Un análisis realizado por la Cepal desde 1997 al 2010 arrojó que mientras mayores son los males que aquejan a las poblaciones, entre ellos la desigualdad, también es mayor la percepción de la ciudadanía sobre esos desequilibrios, y por ende el crecimiento de la conciencia social.
Resultado de ello es, entre otros síntomas, el aumento de la desconfianza en las instituciones, especialmente en los poderes legislativo y judicial, y en los partidos políticos.
*Corresponsal de Prensa Latina en Chile.
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VIOLENCIA
Gobierno de EEUU miente sobre caso de Gross.
Conferencia de prensa de la Directora de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Josefina Vidal Ferreiro. Centro de Prensa Internacional, La Habana, 5 de diciembre de 2012.
En los últimos días se han intensificado las declaraciones y los reportes falsos de funcionarios del Gobierno de EE.UU. sobre el caso del ciudadano estadounidense Alan Gross y, en particular, sobre el supuesto deterioro de su estado de salud.
El Gobierno de EE.UU. miente una vez más a la opinión pública, al afirmar que el Sr. Gross padece de cáncer y no recibe una atención médica adecuada.
Estas mentiras no han cesado, ni siquiera después de que se entregaron a su familia y a las autoridades de Estados Unidos los resultados de la biopsia practicada a la lesión que presenta en su espalda, los cuales no dejan dudas de que el Sr. Gross no tiene cáncer.
Un equipo integrado por médicos cubanos de primer nivel mundial ha brindado desde el primer día una atención sistemática al Sr. Gross. Este equipo dispone de una biopsia y otros exámenes que demuestran que el Sr. Gross no padece de cáncer ni de otra enfermedad que represente un peligro para su vida. EE.UU. no tiene evidencia alguna que demuestre lo contrario. De continuar estas tergiversaciones, nos veríamos obligados a divulgar nuevas pruebas.
El Gobierno de EE.UU. miente también sobre las condiciones carcelarias del Sr. Gross, su régimen de llamadas telefónicas y de visitas.
El Gobierno de EE.UU. continúa mintiendo sobre las causas que motivaron la detención del Sr. Gross, con el único propósito de evadir su responsabilidad directa por su situación y por la de su familia.
El Gobierno de EE.UU. nunca ha abordado con seriedad el caso de Alan Gross y acaba de reiterar la posición insostenible de que no tiene nada que negociar con Cuba para encontrar una solución. A su vez, insiste en exigirle a Cuba una decisión unilateral que no contemple nuestras preocupaciones humanitarias vinculadas al caso de los Cinco. Esto no es realista. Reitero hoy la disposición de Cuba a establecer de inmediato un diálogo sobre el tema de Gross.
A partir de todas estas fabricaciones y coincidiendo curiosamente con el aniversario de la detención de Alan Gross, el Gobierno de EE.UU. presionó al Grupo de Detención Arbitraria del Consejo de Derechos Humanos de NN.UU. para forzar una decisión que declare arbitraria la detención del Sr. Gross. Hoy denunciamos estas presiones, que condujeron a que se violentaran los procedimientos y los plazos habituales con que trabaja el Grupo.
Ayer, 4 de diciembre, el Gobierno de Cuba recibió la Opinión de este Grupo calificando de arbitraria la detención de Alan Gross.
Hoy estamos difundiendo a través de la página web del MINREX la respuesta enviada por Cuba a este Grupo de Naciones Unidas, que demuestra que la detención del Sr. Gross no califica, de ningún modo, como arbitraria.
Alan Gross fue detenido, procesado y sancionado con todas las garantías y derechos sobre el debido proceso judicial y cumpliendo los principios relativos a la independencia judicial. El Sr. Gross violó las leyes cubanas al cometer acciones que constituyen delitos graves severamente sancionados en la mayoría de los países, incluyendo EE.UU.
EE.UU. no permite que otro gobierno desconozca sus regulaciones y envíe clandestinamente a individuos a su territorio, con financiamiento gubernamental de este otro Estado, para que establezcan sistemas de comunicaciones ilegales y encubiertos, sin que medie ningún tipo de trámite o registro, mucho menos si ello tiene como objetivo realizar acciones de desestabilización contra el orden existente.
El Sr. Gross ha recibido un tratamiento decoroso y humano desde que fue arrestado.
Este Grupo de Naciones Unidas es el mismo que en mayo del 2005 declaró arbitraria la detención de los Cinco antiterroristas cubanos, por considerar que estos fueron mantenidos en confinamiento solitario durante 17 meses, sin debido acceso a los abogados y a las evidencias del caso, y porque existió un clima de predisposición y prejuicio que contribuyó a que los Cinco fueran presentados como culpables desde el principio, en ausencia de objetividad e imparcialidad.
El Gobierno de Cuba invita una vez más al Gobierno de EE.UU. a conversar seriamente sobre estos temas para lograr una solución humanitaria aceptable para ambas partes.
Publicado por Cubaminrex.cu
La importancia del voto cubanoamericano.
Jesús Arboleya Cervera
Por ser considerados entre los más conservadores del espectro político estadounidense, bastante revuelo ha causado la noticia de que al menos un 45 % de los electores cubanoamericanos votó por la candidatura del presidente Barack Obama, en las pasadas elecciones.
En realidad no debiera causar tanta sorpresa. Como dijo Álvaro Fernández en uno de sus comentarios, tales resultados no hacen más que confirmar una tendencia apreciable desde hace algunos años, que está relacionada con el impacto de los nuevos inmigrantes y la emergencia de jóvenes nacidos o formados en Estados Unidos, dentro del conjunto de votantes.
Aunque algunos opinan que estos cambios conducen inevitablemente al desinterés por el tema cubano, no parece que fue esto lo acontecido en las elecciones. Si los electores cubanoamericanos hubiesen votado por razones exclusivamente económicas, lo más probable es que tantos no lo hubieran hecho por Obama. Tampoco los movilizó una reforma migratoria que no necesitan o el problema de los indocumentados. Por último, aunque efectivamente a una población con altos índices de envejecimiento debiera preocuparle las propuestas republicanas contra los beneficios sociales, paradójicamente no fue este segmento el que votó por el presidente u otros candidatos demócratas.
Dos hechos, de cierta forma relacionados, saltan a la vista como causas del resultado electoral: el temor de muchos a que la política hacia Cuba regresara a sus fundamentos más hostiles y el rechazo ideológico de las nuevas generaciones al extremo conservadurismo de los republicanos, quedando otra vez establecida la diferencia entre el llamado “exilio histórico” y la mayoría del resto de la sociedad cubanoamericana, con el consecuente debilitamiento del predominio de la extrema derecha, que además se vio afectada por el retroceso de los sectores ultraconservadores estadounidenses con los cuales se vinculan.
Resulta evidente que el tema de las relaciones con Cuba constituye una necesidad existencial de los nuevos inmigrantes, colocándolos en franca oposición con las propuestas republicanas encaminadas a limitar estos contactos. Pero esta contradicción no resulta tan clara en el caso de los jóvenes, cuyo vínculo con su patria de origen tiene un valor más difuso e incluso muchas veces ni siquiera se materializa en la práctica.
Quizá la razón de base, consiste en un fenómeno que por razones políticas ha quedado oculto en el análisis histórico de la comunidad cubanoamericana: la afiliación conservadora poco tiene que ver con la cultura cubana, donde casi resulta una aberración el fundamentalismo religioso y la intolerancia social que caracteriza a esta corriente, por lo que su preeminencia en este contexto solo se explica a partir de su identificación con el proyecto contrarrevolucionario.
En la medida en que por otras razones, incluso reflejando un proceso que engloba a buena parte de la sociedad norteamericana, esta filosofía ultraconservadora es rechazada por las nuevas generaciones, inevitablemente se produce el cuestionamiento de las premisas que le han servido de sustento dentro de la comunidad cubanoamericana, dígase la política hacia Cuba, aunque ésta efectivamente no sea la principal prioridad de estos electores.
El otro aspecto muy discutido ha sido la significación del cambio ocurrido y su impacto real en diversos aspectos de la vida política norteamericana. En realidad, la importancia del voto cubanoamericano ha sido bastante exagerada, ya que apenas tiene relevancia más allá del enclave miamense y ni siquiera en esta región ha determinado el triunfo del candidato presidencial republicano en múltiples elecciones.
Sin embargo, esto no quiere decir que descartemos su valor relativo, toda vez que la participación y cohesión mostrada por los electores cubanoamericanos ha posibilitado un alto nivel de control de las estructuras gubernamentales y administrativas locales, potenciando su influencia a otros niveles, como ocurre usualmente en Estados Unidos, sobre todo cuando este proceso resulta funcional a los intereses del sistema, como ha sido el caso.
La extrema derecha cubanoamericana ha sido un “producto” de la política norteamericana, no de la importancia del voto cubanoamericano, pero no hubiese podido plasmar su influencia sin la existencia de un electorado que le aportó credibilidad y acceso a posiciones de poder. Como el factor de cohesión por excelencia ha sido la beligerancia contra Cuba, la magnitud de lo ocurrido radica no solo en que el “lobby cubanoamericano” puede perder ascendencia en la política de Estados Unidos hacia la Isla, sino en que también podría verse afectado el balance de fuerzas a escala local, en detrimento de la maquinaria política tradicional.
Esto no quiere decir que los cubanoamericanos están condenados a perder su influencia en el sur de la Florida, sino que no bastará prometer fidelidad a la “causa contrarrevolucionaria” para ganar el apoyo de estos votantes, lo que abre espacio a otros competidores con otras agendas. Así induce a pensar la derrota del congresista republicano David Rivera frente al candidato demócrata Joe García, no tanto por la afiliación partidista de cada cual, sino porque el tema central de la disputa entre ambos, más allá del desprestigio de Rivera, fue el referido a la política hacia Cuba.
Estamos, por tanto, ante una situación nueva, que obliga a ambos partidos a revisar sus proyecciones políticas hacia esta comunidad. Para los republicanos, el discurso de la extrema derecha puede convertirse en una potala que hunda sus aspiraciones a escala local y dificulte el consenso con otros sectores conservadores interesados en los negocios con Cuba. Para los demócratas, por su parte, se abre la posibilidad de ampliar sus bases sociales en un entorno hasta ahora adverso, pero ello dependerá de satisfacer las aspiraciones de los nuevos electores, lo que necesariamente incluye una política más flexible y contemporizadora en el caso cubano.
También es nueva en lo que respecta a la política cubana, ya que tendrá que poner su mirada no solo en los nuevos emigrados, grandes beneficiarios de las reformas migratorias aprobadas recientemente, sino en los jóvenes cubanoamericanos, los cuales, al mismo tiempo que rechazan lo que consideran la obsesión irracional de sus padres y abuelos, perciben a Cuba como una realidad distante y problemática, obligando a pensar en acciones que estimulen el acercamiento, si el país pretende influir positivamente en la relación con los mismos.
Mirado hacia el pasado, algunos en Cuba pueden pensar que no vale la pena y lo mejor es que se olviden, pero ello sería una pretensión imposible, ni Cuba puede desentenderse de una realidad que reviste una importancia estratégica para la nación, ni los emigrados y sus descendientes desconocer el impacto del contacto con su patria de origen en su propia identidad como personas.
La moraleja es quizá el tema de las relaciones con Cuba es un asunto mucho más cercano a la vida cotidiana de los cubanoamericanos que lo que algunos piensan y eso también lo reflejó las pasadas elecciones.
Publicado en Progreso Semanal
Arranca oficialmente la campaña por una Escocia independiente
El primer ministro Alex Salmond, recaba, entre otros apoyos, el del actor Sean Connery, presente en «un día histórico para los escoceses»
Soledad GALIANA
Con una presencia mediática sin precedentes, acompañado por figuras de la cultura y la política escocesa, el primer ministro nacionalista, Alex Salmond, presentó su campaña por la independencia de Escocia, para cuya declaración espera recabar el apoyo de un millón de escoceses antes de la cita histórica del referéndum de independencia que espera convocar para el otoño de 2014.
Salmond anunció la petición durante la presentación de la campaña del movimiento por la independencia en Edimburgo con el apoyo de los Verdes.
«Nos unimos en apoyo a una declaración de una verdad evidente. Los residentes en Escocia son los que tienen la mejor capacidad para tomar decisiones que afectan a Escocia. Queremos una Escocia más verde, más equitativa y más prospera. Sabemos que el poder de una Escocia independiente es necesario para conseguir esos resultados», afirmó el mandatario escocés durante su intervención. «Quiero una Escocia independiente no porque considere que somos mejores que otros países, sino porque sé que somos tan buenos como cualquier otro país».
«Como cualquier otra nación, nuestro futuro, nuestros recursos, nuestro éxito debería estar en nuestras manos», añadió ante una audiencia de quinientas personas reunidas en el cine Cineworld de Edimburgo, pero también ante las audiencias que desde todo el mundo presenciaban su discurso. A su lado, se encontraban actores, poetas, músicos, periodistas, alguno de los cuales manifestaban por primera vez su apoyo al proyecto independentista escocés, como piedras fundacionales del proyecto que Salmond anunció se construirá «ladrillo a ladrillo» en las comunidades.
El líder de los Verdes Patrick Harvie explicó que a pesar de que la independencia no era una prioridad para su partido si creen que la concentración de poder en manos del parlamento londinense de Westminster «no tiene sentido desde la perspectiva de los Verdes».
La campaña por la independencia de Escocia se presenta como la mayor campaña de base en la historia de la nación, diseñada para asegurarse el apoyo de la base ciudadana.
Respuesta unionista
Por supuesto, la respuesta a la iniciativa nacionalista por parte de la oposición unionista no se ha hizo esperar, y llegó de la mano del exministro de finanzas laborista, Alistair Darling, que con anterioridad a la presentación de Salmond ya apuntó a los resultados de una encuesta de opinión encargada por él. El sondeo sugiere que el 57 % de los escoceses se oponen a la independencia, mientras que el apoyo a esta opción es de tan solo un 33 %, y razonaba el mantenimiento del gobierno de Londres sobre Escocia en los posibles riesgos asociados con la independencia.
Darling ha mantenido reuniones con conservadores y liberal-demócratas en el diseño de una campaña contra la independencia que esperan lanzar en los próximos meses, aunque considerando la inexistente base electoral conservadora en Escocia, y los malos resultados obtenidos por los liberal-demócratas, castigados por su participación en una coalición de gobierno en la que las políticas vienen dictadas por la mayoría conservadora, la campaña unionista dependerá en sobremanera de los laboristas, que aún cuentan con una base electoral importante.
Y es precisamente de esa base laborista y liberal de la que los nacionalistas escoceses quieren alimentar su campaña. Las políticas sociales de Salmond y su negativa a que los recortes afecten a los servicios públicos, a la educación, sanidad o pensiones de los escoceses, le ha granjeado la aprobación de algunos votantes laboristas.
La profundización en ese tipo de políticas en un momento en que una segunda recesión podría imponer aún mayores medidas de austeridad en Gran Bretaña podrían ser una de las claves para una mayor credibilidad para su partido y con ello para su propuesta política de independencia fiscal y presupuestaria de Londres.
Aún así, Salmond reconoce que la opción independentista tiene bastante trabajo por delante, y precisamente a ello se debe el plazo de dos años y medio hasta el referéndum en otoño de 2014, una de las discusiones con el Ejecutivo de Londres -que no desestima la soberanía del gobierno de Edimburgo para convocar la consulta pero que preferiría una fecha más cercana para así limitar el incremento del apoyo a la propuesta nacionalista, que parece ganar adeptos con el paso del tiempo. Con cuatro millones de votantes registrados en Escocia, la larga campaña antes del referéndum pretender proporcionar forma y sustancia al deseo de independencia y al concepto de nación.
«Estamos al principio de algo muy, muy especial», anunciaba el líder escocés. «El principio de una campaña que restaurará el nacionalismo a la nación escocesa. nuestros oponentes son ricos y poderosos y por ello, para ganar y ganar bien, tenemos que galvanizar a toda la comunidad en Escocia».
Campaña en las redes y la calle
La campaña hará uso de las redes sociales, con una declaración digital además de una campaña en la calle y en los puestos de trabajo encabezada por los activistas nacionalistas que convencerán a sus familiares, amigos y compañeros de trabajo de las ventajas de una Escocia independiente.
La campaña se encuentra aún en un estado inicial, y en las próximas semanas se establecerán las estructuras administrativas para esta, que serán financiadas por los casi dos millones de libras donados por el poeta Edwin Morgan, y los hermanos Colin y Chris Wei, que donaron un millón de libras de los 64 millones que ganaron en el sorteo de Euromillones.
La estrategia que garantizó al partido nacionalista escocés la victoria en las elecciones del 2011 es la misma que Salmond presenta en esta campaña, el ser el único partido que puede tomar decisiones sin consultar con las ejecutivas en Londres, que pueden considerar que la realidad inglesa es más importante que la necesidad de Escocia, y además de los argumentos políticos, existe la necesidad de crear una confianza no solo en la propuesta nacionalista, sino en la capacidad de Escocia.
Las ventajas de una Escocia independiente políticamente no son la clave del argumento unionista, porque esta se centra en la viabilidad de una Escocia independiente económicamente y en su impacto no solo para los escoceses, sino para el resto de los británicos, por la riqueza de Escocia en recursos naturales. De ahí que la campaña unionista refleje no tanto expectativas de futuro como la negatividad asociada a amenazas no definidas, pero que recrean la conciencia colonial que duda de que la nación escocesa cuente con capacidades y madurez para sobrevivir por si sola.
Alex Salmond debe no sólo convencer, sino también demostrar, tanto a británicos como escoceses, que ello es posible en los próximos dos años, y para ello deberá luchar no solo contra sus oponentes políticos, sino también contra una campaña mediática que incluso en los medios más progresistas defiende que Escocia solo puede sobrevivir bajo el dictado de Londres, cuando el mensaje real es que Londres no sabe si podrá sobrevivir sin Escocia.
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